Errores más comunes que cometen los negocios al iniciar el año
- Héctor Kuga Carrillo
- hace 7 días
- 2 Min. de lectura
El inicio de un nuevo año suele venir acompañado de entusiasmo, metas ambiciosas y decisiones rápidas. Sin embargo, en ese impulso inicial muchos negocios —especialmente micro y pequeñas empresas— cometen errores que luego afectan su estabilidad financiera y su crecimiento. Enero no solo marca un nuevo ciclo, también pone a prueba la capacidad de planificación y gestión.

Uno de los errores más frecuentes es empezar el año sin un plan claro. Operar “como siempre” sin revisar objetivos, presupuesto ni proyecciones de ventas deja al negocio reaccionando a los problemas en lugar de anticiparse a ellos. No definir metas realistas, ni establecer prioridades, suele traducirse en desorden financiero y pérdida de oportunidades.
Otro fallo habitual es confundir liquidez con rentabilidad. Muchos negocios ven ingresos en las primeras semanas y asumen que el año será positivo, sin considerar deudas pendientes, costos fijos acumulados o compromisos tributarios. Gastar de más en enero —en stock, publicidad o mejoras no urgentes— puede generar tensiones de caja en los meses siguientes.
También es común descuidar al cliente. El inicio del año es clave para fidelizar, mejorar la experiencia y escuchar al mercado. Sin embargo, algunos negocios reducen esfuerzos en servicio, comunicación o seguimiento, justo cuando el consumidor es más sensible al precio y a la calidad.
Finalmente, está el error de no adaptarse al contexto. Cambios en el consumo, inflación, competencia digital y nuevas regulaciones exigen ajustes constantes. Ignorar el entorno o postergar decisiones estratégicas puede dejar al negocio rezagado.
Iniciar bien el año no depende solo del optimismo, sino de planificación, control y capacidad de adaptación. Evitar estos errores no garantiza el éxito, pero sí reduce riesgos y fortalece la sostenibilidad del negocio a lo largo del año.






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