El papel de lija se desvaneció

¿LAS CRISIS SON BUENAS O MALAS?

HÉCTOR KUGA C. | DIRECTOR

foto sr.jpg

Lao Tse, considerado uno de los filósofos más relevantes de la civilización China, se le atribuye haber escrito el Tao Te Ching, aproximadamente en el siglo IV A.C., donde prosperó la filosofía del Tao, que es la esencia del cambio permanente como verdad universal. En ese contexto, hay un cuento chino muy famoso “SERÁ BUENO O SERÁ MALO”, y dice asi:

 

Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una casita del campo. Se dedicaba a trabajar la tierra y tenía un caballo para la labranza y para cargar los productos de la cosecha, era su bien más preciado. Un día, el caballo se escapó saltando por encima de las bardas que hacían de cuadra. El vecino que se percató de este hecho corrió a la puerta del hombre diciéndole: Tu caballo se escapó, ¿qué harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡que mala suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo: ¿Buena suerte o mala suerte? ¿Quién sabe? Pasó algún tiempo y el caballo volvió a su redil con diez caballos salvajes con los que se había unido. El vecino al observar esto, otra vez llamó al hombre y le dijo: No solo recuperaste a tu caballo, sino que ahora tienes diez caballos más, podrás vender y criar. ¡Qué buena suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo: ¿Buena suerte o mala suerte? ¿Quién sabe? Más adelante el hijo de nuestro hombre montaba uno de los caballos salvajes para domarlo y cayó al suelo partiéndose una pierna. Otra vez el vecino fue a decirle: ¡Qué mala suerte has tenido! Tu hijo se accidentó y no podrá ayudarte, tú eres ya viejo y sin su ayuda tendrás muchos problemas para realizar todos los trabajos.

El hombre, otra vez lo miró y dijo: ¿Buena suerte o mala suerte? ¿Quién sabe? Pasó el tiempo y en ese país estalló la guerra con el país vecino de manera que el ejército iba por los campos reclutando a los jóvenes para llevarlos al campo de batalla. Al hijo del vecino se lo llevaron por estar sano y al de nuestro hombre se le declaró no apto por estar imposibilitado. Nuevamente el vecino corrió diciendo: Se llevaron a mi hijo por estar sano y al tuyo lo rechazaron por su pierna rota. ¡Qué buena suerte has tenido!

Otra vez el hombre lo miro diciendo: ¿Buena suerte o mala suerte? ¿Quién sabe?

El mensaje de este milenario cuento chino es que la vida es fugaz y constantemente paradójica, que constantemente nos pone a prueba, convirtiendo lo malo en bueno y lo bueno en malo. Ahora veamos que tenemos de bueno y de malo en la economía global.

 

Tenemos una tremenda brecha entre los que tienen mucho y los que tienen poco, tenemos empresas que son socialmente responsables y otras no, tenemos organizaciones que solo buscan el rentismo y otras buscan el bienestar social del hombre y su sociedad. Tenemos un planeta que cada día se calienta más, produciendo el calentamiento global y afectando tremendamente el ecosistema. ¿Qué tenemos de bueno? Tenemos empresas y personas dispuestas a revertir esta tendencia y hacer lo imposible para cambiar la calidad de la vida del hombre y su sociedad.

Es el momento de fortalecer la economía solidaria como modelo de desarrollo económico social cuya estrategia se basa en el factor humano, el factor social y el comercio justo, basado en las personas como estrategia central. Es bueno que la economía solidaria en sus formas más diversas sea una manera de vivir que abarca la integridad de las personas y designa la subordinación de la economía a su verdadera finalidad: proveer de manera sostenible las bases materiales para el desarrollo social y del ser humano.

La economía solidaria se desarrolla en función a la calidad de vida y el bienestar de sus  miembros y de toda la sociedad como sistema global. Además, pretender incorporar a la gestión de la actividad económica, los valores universales que deben regir la sociedad y las relaciones entre toda la ciudadanía: equidad, justicia, economía solidaria, democracia directa y solidaridad. Propone como una alternativa viable y sostenible para la satisfacción de las necesidades individuales y globales y aspira a consolidarse como un instrumento de transformación social.

Será bueno que se mantengan las estrategias microfinancieras dirigidas a personas con bajos ingresos y nuevos emprendimientos, porque en su gran mayoría no cuentan con un empleo tradicional, un sueldo documentado, propiedades legalmente no saneadas, poca capacidad de ahorro, pero sí muchas ganas de hacer emprendimientos y prosperar. Siempre es bueno recordar que el objetivo de las microfinanzas es servir a personas, empresas y su sociedad con un espíritu emprendedor y solidario, como una alternativa de disminución de la pobreza, como una estrategia de inclusión social.

Será bueno estar mentalmente preparados para las crisis, será malo pensar que nunca más tendremos otra crisis. Cuál es la lección aprendida de la crisis pandémica, que en cualquier momento podemos tener crisis globales y debemos estar preparados para nuevas crisis, para seguir vivos en el mercado.

Próximamente habrá aquí nuevas entradas
Sigue en contacto...