Chuchu Center: El paraíso del chuchuwasi

A dos horas de la ciudad de Tarapoto, en Rioja, se puede encontrar una gran estructura hecha de madera, al estilo de una cabaña tradicional, llena de mesas rústicas y en el mero centro, la barra de un bar.



Un cartel encima de la barra del local reza “Si vino a Rioja y no probó chuchu, entonces a que ch… vino?” y se podría hacer la misma pregunta sobre este ecléctico bar. Si fue a Rioja y no fue a Chuchu Center, entonces el viaje fue en vano, y es que este local es conocido por tener las bebidas más exóticas, con los nombres más divertidos de la región de San Martín.

Pero, lo mejor del restobar es, probablemente, visitar a Don Chuchu, también conocido como Gregorio Vela, el dueño y fundador del Chuchu Center, riojano de pura cepa, y la mente creativa detrás de nombres de cócteles tan originales como el Calienta Viejas, el Hilo Dental, el Viejo Chivolero o el reconocido Viejo Sopero, todos a base de la bebida tradicional de Tarapoto, el chuchuhuasi.


Sobre este último trago, Don Gregorio explica: “Vino un señor alto, de Lima, con un bigotón, el mío a su lado parecía pulga. El señor me dice: Buenos días ¿cuál es su mejor trago? Le dije: Vitamina para su bigote, señor, el Viejo Sopero. Le sirvo y el señor me dice: Hay problemas. ¡Comenzó a temblar mi lengua!”

Y es que uno no puede dejar de escuchar las anécdotas de Don Gregorio, Goyo para los amigos, quien tiene el carisma y la chispa que hace tan especial el Chuchu Center, pero sobre todo, tiene el ingenio de haber convertido una bebida tan tradicional, considerada casi medicinal, en un atractivo turístico para disfrutar en las horas de ocio.


Don Goyo trabajó en el sector de hostelería mucho antes de abrir su propio local, pero como él mismo recuerda, después de la llegada de Alberto Fujimori en los años 90 las cosas se pusieron complicadas y tuvo que marcharse al extranjero, pero una vez de vuelta decidió abrir este bar debido a la necesidad de generar ingresos y con amplia experiencia como barman tanto en el Perú como en otros países.


“Después de cinco años que llegué a Perú, ahí es donde aperturo esto. ¿Y qué vender? Pensé en la tradicional bebida, que es el chuchuhuasi, que quiere decir la casa del chuchu en quechua. Esta bebida hasta hoy se toma, es un macerado de corteza, que lleva el nombre de chuchuhuasi. Se sigue tomando así purito para el frío, otras personas lo beben para el dolor de huesos. Yo no doy fe a nada. Pero le hicimos un arreglo y la lanzamos al mercado, ya no servido en vaso chiquitito, si no en vaso grande, con hielo, rodajas de naranja y gaseosa lima-limón.”


Con más de 60 creaciones de cócteles distintos, la mayoría hacen referencia a distintas profesiones, que según Don Goyo, están basados en algunos de sus clientes, pero destaca alguno como el trago Alan García. Un homenaje al ex presidente de parte del dueño, quien tiene como decoración varios retratos de antiguos mandatarios del Perú como si del mismísimo Palacio de Gobierno se tratase. Además, sus paredes están decoradas con todo tipo de objetos, como tres vitrinas repletas de peluches y, por supuesto, con merchandising de la marca que ya es conocida en todo San Martín, y en el mundo entero.


El Chuchu Center, de hecho, no es solamente un bar, si no todo un complejo de entretenimiento donde se pueden encontrar lagunas, canchas de deporte, juegos para niños e incluso un mini zoológico con papagayos.


Este lugar, que hace las delicias de locales y extranjeros, rodeado de una hermosa vegetación, es el lugar perfecto para disfrutar de los productos que Rioja, la llamada Ciudad de los Sombreros, tiene para ofrecer, y por supuesto, probar el chuchuhuasi, ya que si no lo hace ¿para qué vino?