La economía inicia una semana decisiva: señales globales y su impacto en Perú
- hace 21 horas
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La economía peruana atraviesa una semana clave marcada por presiones inflacionarias, expectativas empresariales debilitadas y un entorno internacional todavía incierto. Por primera vez en dos años, la encuesta de expectativas macroeconómicas del Banco Central de Reserva del Perú reflejó un deterioro en la confianza empresarial sobre el desempeño de la economía en el corto y mediano plazo, generando preocupación entre inversionistas y agentes del mercado.

Al cierre del primer cuatrimestre de 2026, cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática muestran que la inflación acumulada entre enero y abril alcanzó el 3.53%. En términos anualizados, la tasa llegó a 3.73% a nivel nacional y 4.01% en Lima Metropolitana, superando el rango meta de entre 1% y 3% establecido por el BCRP.
Este escenario representa un desafío para las proyecciones oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas, que mantiene una expectativa de cierre inflacionario cercana al 3%. Analistas económicos advierten que la persistencia de factores de oferta y el arrastre inflacionario del primer trimestre podrían retrasar el retorno de la inflación hacia niveles controlados.
A ello se suma la incertidumbre política y monetaria. El mercado sigue atento a la posible salida de Julio Velarde tras el próximo cambio de gobierno, considerando que su permanencia ha sido uno de los principales factores de estabilidad macroeconómica en las últimas décadas. Una eventual transición en la conducción del banco central podría generar volatilidad en las expectativas financieras y en el tipo de cambio.
Sin embargo, no todas las señales son negativas. Diversas entidades financieras como Banco de Crédito del Perú, Scotiabank y Macroconsult han elevado sus proyecciones de crecimiento económico para este año, estimando un avance del Producto Bruto Interno cercano al 3.2%.
El crecimiento económico, impulsado principalmente por minería, consumo y recuperación de algunos sectores productivos, genera un complejo equilibrio para la política monetaria. El reto del BCRP será mantener el dinamismo económico sin estimular excesivamente el consumo, lo que podría seguir presionando los precios.
De acuerdo con las proyecciones actuales, el banco central espera que la inflación recién converja hacia el 2% durante 2027, dejando al 2026 como un año de transición económica y de alta sensibilidad frente a los factores externos y políticos.



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