Fenómeno el Niño cambia las prioridades de consumo de los hogares afectando algunos negocios
El fenómeno de El Niño no afecta de la misma manera a todos los negocios. Las altas temperaturas, las lluvias, las inundaciones y las dificultades para trasladar productos cambian las necesidades de los consumidores y obligan a las empresas a adaptarse a un escenario diferente.

La alimentación es una de las categorías con mayor exposición, debido a que representa el 29,5% del gasto de los hogares. La producción agrícola, la pesca, el transporte y el abastecimiento pueden alterar la disponibilidad y los precios. Restaurantes, mercados, supermercados y distribuidores forman parte de esta cadena y enfrentan directamente estos cambios.
La vivienda y el mantenimiento también concentran una parte importante del presupuesto familiar. Ferreterías, construcción, impermeabilización, reparación de techos y servicios de limpieza adquieren relevancia en las zonas afectadas por lluvias e inundaciones. En estos casos, el gasto cambia de la renovación a la prevención y reparación.
El transporte es otra actividad sensible. Las dificultades en las vías afectan tanto a los pasajeros como al traslado de mercancías, mientras talleres, repuestos y servicios logísticos enfrentan cambios en sus operaciones.
En el consumo personal, belleza y cuidado de la piel presentan un comportamiento más vinculado al clima. El calor favorece productos de protección solar y cuidado ligero, mientras la humedad impulsa necesidades relacionadas con el cabello y el control del frizz.
Desde una perspectiva empresarial, los negocios más expuestos son aquellos que dependen de cadenas de abastecimiento estables, transporte continuo o actividades directamente relacionadas con agricultura, pesca y comercio presencial. En cambio, los negocios vinculados con productos esenciales, prevención, reparación, mantenimiento, higiene y servicios de adaptación cuentan con una demanda asociada a necesidades inmediatas.
El escenario también favorece a las empresas capaces de ajustar rápidamente su inventario, canales de venta y distribución. En este contexto, sobreviven mejor los negocios que responden a necesidades reales del consumidor, mientras que las compras consideradas postergables pueden perder prioridad cuando el presupuesto familiar se concentra en alimentación, vivienda, transporte y protección.



Comentarios