Competidores y enemigos silenciosos de los empresarios



El éxito empresarial es el factor que impulsa a imponer muchas metas para poder conseguirlo a corto o mediano plazo, pero existen diferentes factores que te pueden alejar o retrasar de este gran paso, siendo la competencia uno de los factores, como también el enemigo invisible, que nos podría llevar al fracaso de nuestras proyecciones. Por ello en este artículo se mencionarán los principales aspectos de lo que desencadenan el temor de todos los prósperos empresarios.

ü La duda


Dudar de obtener el éxito en el área que anhelamos obtenerlo, es completamente normal, el problema es cuando este temor nos paraliza a dar inicio a un proyecto. La gran diferencia es que existen personas que actúan independientemente de la duda y el temor mientras que a otro grupo los detiene, por ello es importante resaltar que la valentía no es la ausencia de temor, es la capacidad de hacer lo que necesitamos hacer a pesar de la duda y el temor, por lo que se debe practicarla.



La postergación

Esta acción está conectada con el primer enemigo silencioso (duda), la postergación es la falsa creencia y convecimiento de que en un futuro habrá un mejor momento para tomar la acción que debería tomarse en este momento, la realidad es que no existe en un “tiempo perfecto” para poder cumplir tus metas u objetivo. El momento es hoy y ahora.



La distracción

Vivimos en un mundo inundado de distracciones, y más ahora con la fácil accesibilidad al mundo del internet a través de sus diversas plataformas, o los problemas que puedan surgir en diferentes aspectos de tu vida cotidiana. La manera de luchar contra este enemigo es con el enfoque, para ello se necesita detectar estas distracciones, se debe realizar un consciente esfuerzo para dedicar este tiempo en actividades que nos podrán acercar a nuestra meta.



Perfeccionismo

El cuarto enemigo hasta puede parecer una exageración, pero el perfeccionismo nos puede conducir a la idea de “no lo hago porque no sé hacerlo bien”. Se ha normalizado la idea errónea de que querer hacerlo todo perfecto es una cualidad deseable, pero esto puede resultar más dañino de lo que se cree, ya que los resultados de cualquier proyecto nunca serán suficientes, volviéndose una cadena de nunca terminar, que te quitará más tiempo de lo establecido.