Marketing Político Estratégico: ¿Cómo elaborar una campaña política y no morir en el intento?
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El marketing político es la herramienta de gestión que garantiza un vínculo de fidelidad con el votante. No es improvisación; es técnica analítica para segmentar, identificar obstáculos y alcanzar metas.
El plan de acción directo
Para ganar, el candidato debe ejecutar estos componentes clave:
Diagnóstico: Estudio del comportamiento electoral y análisis de la situación actual (oportunidades y amenazas).
Estrategia: Formulación del posicionamiento y desarrollo de un plan de comunicación política efectivo.
Operatividad: Organización, planificación de eventos y asignación de recursos.
Control: Manejo estricto del presupuesto y monitoreo en tiempo real para ajustar tácticas.

Metáfora: YO LOBO en la fauna política
En la fauna política, el éxito no es para el más fuerte, sino para el más astuto. La imagen de YO LOBO define al candidato moderno:
El Lobo es el estratega puro. Posee el instinto para detectar tendencias y la fuerza para liderar. Sin embargo, para no morir en el intento, el lobo debe vestir la piel de la empatía. El libro en sus manos representa la inteligencia: el dominio de la micro y macroeconomía para proponer soluciones reales.
Un lobo que solo muestra los colmillos espanta al rebaño. El candidato ganador es aquel que usa su astucia de lobo para desmantelar a la competencia, pero proyecta la sensibilidad social necesaria para que el elector se sienta protegido, no cazado. Es el equilibrio entre el colmillo táctico y el corazón social.
El liderazgo es el factor determinante. Un candidato debe ser inteligente, conocer su mercado y conectar emocionalmente. Si no hay una identidad real con el elector, la estrategia es solo un disfraz vacío. La victoria pertenece al lobo que sabe guiar a la manada hacia el bienestar y éxito.



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