El cooperativismo como alternativa para crecer con valores en contextos económicos difíciles
- Héctor Kuga Carrillo
- hace 20 horas
- 2 Min. de lectura
Muchas familias y pequeños negocios actualmente enfrentan un escenario económico complejo, marcado por ingresos inestables, alto costo de vida y limitado acceso al financiamiento. En este contexto, el cooperativismo se presenta como una alternativa real para crecer sin perder de vista los valores humanos y comunitarios.

El cooperativismo es un modelo de organización económica basado en la asociación voluntaria de personas que buscan resolver necesidades comunes. A diferencia de otros modelos, no prioriza el lucro individual, sino el bienestar colectivo, la ayuda mutua y la participación democrática. Cada socio tiene voz y voto, y los beneficios se distribuyen de manera equitativa.
En tiempos difíciles, este modelo cobra especial importancia. Las cooperativas permiten unir esfuerzos, reducir riesgos y fortalecer capacidades. En el Perú, cooperativas de ahorro y crédito facilitan el acceso a financiamiento a pequeños emprendedores que no califican en la banca tradicional. Del mismo modo, las cooperativas agrarias ayudan a pequeños productores a mejorar su comercialización, acceder a nuevos mercados y obtener mejores precios.
Además del impacto económico, el cooperativismo genera beneficios sociales. Promueve la educación financiera, la formalización progresiva y la inclusión de mujeres, jóvenes y poblaciones rurales. Al estar arraigadas en sus territorios, las cooperativas reinvierten en sus propias comunidades, fortaleciendo el desarrollo local y la cohesión social.
Sin embargo, el cooperativismo también enfrenta desafíos. Es clave fortalecer la gestión interna, la transparencia y la capacitación de sus dirigentes. Asimismo, se requiere un entorno normativo que impulse el crecimiento de las cooperativas sin burocracia excesiva, y políticas públicas que reconozcan su aporte al desarrollo nacional.
En un país que busca estabilidad y crecimiento con equidad, el cooperativismo no es solo una opción económica, sino una propuesta de desarrollo con propósito. En el Perú de 2026, apostar por este modelo significa construir economía con valores, confianza y compromiso colectivo.






Comentarios