Cómo los líderes contrarrestan el pesimismo en tiempos difíciles
Los líderes empresariales pueden fortalecer el compromiso y el rendimiento de sus equipos mediante una comunicación constructiva, la gestión del estrés y el reconocimiento de los avances, según un artículo de Michelle Gielan publicado en Harvard Business Review.

La exposición constante a noticias negativas, los fracasos organizacionales y los cambios laborales pueden generar pesimismo e indefensión aprendida, un estado en el que las personas consideran que sus acciones tienen poca influencia sobre los resultados. Esta percepción puede afectar la motivación, la productividad y el bienestar de los trabajadores.
De acuerdo con Gielan, investigaciones realizadas con más de 25.000 profesionales de empresas, hospitales y centros educativos encontraron que quienes registraban mayores niveles de optimismo laboral tenían tres veces más probabilidades de mostrar un alto compromiso, un 40 % más de probabilidades de ser ascendidos en un periodo de 12 meses y cinco veces menos probabilidades de experimentar agotamiento.
Frente a este escenario, la autora propone tres estrategias para desarrollar un optimismo resiliente, entendido como la capacidad de reconocer las dificultades sin perder la confianza en que las acciones pueden contribuir a mejorar los resultados.
La primera consiste en modelar comportamientos constructivos, mediante el reconocimiento del trabajo, la valoración de los logros y una adecuada priorización de las tareas. La segunda plantea reinterpretar el estrés, identificando qué aspectos importantes están en juego y transformando las dificultades en oportunidades para buscar soluciones. La tercera recomienda visibilizar los avances y los aspectos positivos, incluso durante periodos complejos, para evitar que los problemas opaquen los logros del equipo.
El enfoque no busca ignorar las dificultades ni imponer una actitud positiva, sino reconocer la realidad y promover respuestas concretas. Para las organizaciones, aplicar estas prácticas puede contribuir a fortalecer la confianza, mejorar el ambiente laboral y mantener la participación de los colaboradores ante los desafíos. (Fuente: Harvard Business Review).



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