China facilita ingreso de peruanos y eleva el tono diplomático frente a Estados Unidos
En medio de la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al Perú, China volvió a marcar posición sobre su relación con el país y cuestionó indirectamente las restricciones migratorias que enfrentan los peruanos para ingresar a determinados destinos. La Embajada china recordó que los ciudadanos peruanos con pasaporte ordinario pueden ingresar a China sin visa y permanecer hasta 30 días para turismo, negocios, visitas, intercambios o tránsito. Esta política está prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2026.

El mensaje adquiere relevancia porque se produce mientras Washington busca fortalecer su presencia en América Latina y el Perú se incorpora al denominado Escudo de las Américas, iniciativa estadounidense de cooperación contra el crimen organizado. Al mismo tiempo, China defiende su creciente presencia económica en el país y sostiene que no busca que las naciones latinoamericanas tengan que elegir entre Pekín y Washington.
¿Qué gana el Perú?
La eliminación del requisito de visa facilita el turismo, los viajes de negocios, los intercambios académicos y culturales y el contacto entre empresas. También puede favorecer a los exportadores peruanos que buscan ampliar relaciones comerciales con uno de los principales mercados del mundo.
La medida se suma a una relación económica de gran importancia. China es uno de los principales socios comerciales del Perú y mantiene inversiones relevantes en minería, infraestructura, energía y logística. El megapuerto de Chancay es uno de los proyectos más visibles de esta creciente vinculación.
¿Dónde están los riesgos?
El principal riesgo es que los beneficios económicos terminen acompañados de una dependencia excesiva de un solo socio. La magnitud de las inversiones chinas también genera cuestionamientos sobre transparencia, condiciones contractuales, impacto ambiental y capacidad del Estado peruano para fiscalizar grandes proyectos.
Además, la disputa entre Estados Unidos y China coloca al Perú en una posición delicada. Washington cuestiona algunas inversiones chinas y busca fortalecer sus alianzas de seguridad en la región, mientras Pekín defiende su presencia económica y diplomática.
Convenios y cooperación con China
La relación bilateral comprende comercio, inversiones, infraestructura, minería, agricultura, educación, turismo y cooperación cultural. A ello se suma la conexión logística que representa Chancay y los acuerdos orientados a facilitar los intercambios entre ambos países. La exención de visa forma parte de esta estrategia de acercamiento y conectividad.
Para el Perú, el desafío no debería ser escoger entre China y Estados Unidos, sino aprovechar las oportunidades de ambos sin perder autonomía. China ofrece acceso a un enorme mercado e inversión en infraestructura, mientras Estados Unidos mantiene un papel central en comercio, seguridad y cooperación estratégica.
La exención de visa es positiva para los peruanos, pero también funciona como una herramienta de diplomacia económica. Por ello, el beneficio será mayor si el Perú logra convertir la mayor movilidad y las inversiones en empleo, transferencia tecnológica, nuevas exportaciones y desarrollo sostenible, manteniendo reglas claras y defendiendo sus propios intereses nacionales.



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