Branding Político



¿Cómo construir una marca ganadora de un líder?

El Brandign Político, nace como una conexión de la política a una estrategia publicitaria, que busca liderar el valor de una marca de un candidato que se lanza a la política, para lograr su diferenciación y relevancia, y así crear un enganche de audiencias.


Trabajar en una marca política, implicada un reto muy ambicioso, ya que esta busca convertir a un candidato en una alternativa real, coherente y líder, para la representación de un sector de la población. Para llevar esto a acabo, es importante tener en cuenta siempre la profesionalidad y objetividad con las metas que se están trabajando.


¿Pero cómo llevar a cabo esta estrategia de publicidad política?


Para llevar en una buena dirección una marca política, es importante poder definirla, planificarla y visualizarla como un espejo a futuro del cómo quieres que te vean. Por ello, es fundamental trabajar en cuatro principios básicos, como la elaboración de la marca personal del candidato, la propuesta del valor político, la importancia de la marca política y desarrollar el interés en la política actual.


La estrategia política de marca personal


En este punto se destaca el potenciar el valor de las características que pueden convertir a un político en una figura relevante, visible, y muy creíble, para obtener una ventaja sobre su competencia. Crear una marca personal política, tiene el objetivo de conseguir un sello propio, para ser reconocible y autentico, que lo pueda diferenciar de los demás. Este sello político se construye con la combinación, de dos palabras claves, el qué quiero llegar a ser y que quieren los clientes que yo sea.


La propuesta de valor político


Esta busca ofrecer a tu marca la comunicación de tu ideología política, su presentación, beneficios y en que se diferencias con las demás marcas políticas. Por ello, es importante, tener un mensaje claro, con información sutil, creativa y llamativo para hacer alcanzar a muchas personas.


La importancia de marca política


Una marca política puede tardar tiempo en ser identificable, pero ese el reto de la campaña, posicionarse en la mente de las personas en su vida cotidiana, en sus conversaciones. Aquí la combinación de la comunicación política en internet y la comunicación política tradicional juegan un papel fundamental. El branding político tiene que guardar consonancia entre ambos canales.


Interés en la política actual


De acuerdo un estudio, los temas políticos solo representan un 5% de la ocupación del cerebro a diario de una persona común, lo que significa que es el 95% restante de los temas que afectan a la ciudadanía son otros, es ahí donde hay que empezar a crecer como marca política. Una marca personal tiene que mostrar coherencia, honestidad, equilibrio, principios, para ser reconocida como creíble, que presente la confianza de un líder político hacia la población.