Tradición y creatividad se unen en el Museo del Pisco a diez años de su nacimiento


Por Aitana Gómez de la Flor |


En el corazón del Centro Histórico de Lima se encuentra uno de los locales del Museo del Pisco, una oda a la bebida patria que nació con la intención de llevarla al mundo entero. Adam L. Weintraub y Berner Caballero son los fundadores de este lounge que no solamente ofrece una gran variedad de cócteles, sino también una carta con lo más típico de la comida peruana, catas de pisco y clases de pisco sour. “Nuestro servicio es a detalle, tratamos de que nuestros clientes despejen cualquier duda respecto al pisco”, comenta Enrique Hermoza, uno de los bartenders que lleva ya nueve años trabajando detrás de la barra.


Actualmente el Museo del Pisco cuenta con tres locales a nivel nacional ubicados en Lima, Arequipa, y su sede principal en Cusco, que este mes de setiembre se encuentran de Aniversario celebrando sus diez años de divulgación del aguardiente peruano, con una oferta original y creativa.


Foto: Cocktail Capitán de pisco en el Museo del Pisco

Como nos explica Carla Miranda, encargada de relaciones públicas, cada año se hacen catas a ciegas con diferentes productores de pisco para elegir solamente los mejores, pues la calidad es algo muy importante en el Museo del Pisco, y probablemente sea la razón por la que una década después siguen siendo un referente tanto para nacionales como turistas.


Además, el Museo del Pisco es un espacio de experimentación y creación, lo cual ha ayudado no solamente a la promoción de la bebida, sino también a elevarla. “Muchas personas piensan erróneamente que solo la quebranta sirve para coctelería, pero nosotros usamos distintas cepas y piscos de distintas regiones, queremos demostrar que nuestro pisco es muy versátil” explica finalmente Enrique Hermoza mientras sirve un Capitán a base de pisco, vermut rosso y bitter coronado con dos olivas verdes.