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Emprendimientos verdes por una menstruación sostenible

Por Aitana Gómez de la Flor|


En los últimos años los productos ecoamigables han sido cada vez más demandados por los clientes, y por supuesto, los productos menstruales no son la excepción. Tanto las toallitas higiénicas, como los tampones cuentan hoy en día con alternativas verdes y sostenibles, lo cual no solamente es beneficioso para el medio ambiente, si no también para el bolsillo de las mujeres.

Se calcula que una mujer puede usar entre 8 000 y 17 000 tampones a lo largo de su vida, esto significa que cada año se desechan unos cien mil millones de productos para el cuidado de la menstruación en el mundo. Es por eso que desde la economía verde se empezaron a crear alternativas como la copa menstrual, el calzón menstrual o las toallitas higiénicas reutilizables.


Estos productos, si se cuidan correctamente, pueden durar años y son perfectamente higiénicos y reutilizables, además ayudan significativamente a la reducción de plásticos de un solo uso y a la salud integral de las mujeres.


Es por esta razón que Yarley Alor fundó MeLuna y MiCiclo, dos proyectos que se dedican a distribuir productos menstruales ecológicos y reutilizables, a parte de ofrecer asesorías e información menstrual desde el año 2017. Todo empezó cuando Yarley probó la copa menstrual y decidió traerla al Perú, sacando el registro sanitario para el producto y abriendo el camino para el resto de distribuidoras que vinieron detrás.


“Realmente yo comencé a usarlo en el 2016 porque me iba de viaje, me pareció un excelente producto y me pareció tan maravilloso que quedé encantada, y decía: ¿Por qué rayos esto no está acá? ¿Por qué mis amigas no lo usan? Yo tenía muchas amistades que sufrían con las toa-llas” cuenta Yarley.


Pero lo primero que advirtió fue que no existía mucha información, por lo que el primer paso fue ofrecer charlas, no solo sobre el producto, si no también sobre el ciclo menstrual. “Tuvo mucha acogida, había muchas chicas que acudían a las ferias, allá les explicaba cómo funcionaba. Pero en MeLuna también vemos problemáticas que ellas tienen internamente. Por ejemplo, hay chicas que me dicen: oye, soy muy nerviosa, no sé si voy a lograr ponerla. Chicas que tienen problemas médicos que quizás puedan intervenir y ellas no saben” explica la emprendedora.


Esta comunicación con sus clientas es algo que diferencia MeLuna de otros emprendimientos parecidos, ya que cuenta con un equipo de asesoras que están activas de lunes a domingo, y que facilita que las personas conecten con este proyecto. “El proceso es más largo, para conversar con alguien una asesora puede demorarse media hora, y siento que es algo muy diferencial y nuestras clientas recomiendan nuestra copa por el acompañamiento, desde el inicio, antes de la compra, como también después. Hay chicas que nos han escrito a las doce de la noche” comenta la joven.


En MeLuna no solamente se comercializan las copas menstruales, también se pueden encontrar toallas higiénicas reutilizables o calzones menstruales, pero todos estos productos tienen en común que no son de un solo uso y están hechos de materiales que son reutilizables y que son más benignos con nuestro cuerpo.


“Tratamos de ver, no solamente los beneficios que tiene la copa para nosotras, sino también para el planeta. De hecho, hay copas hechas de diferentes materiales, incluso en Alemania y en otros países, hay campañas donde recolectan las copas menstruales para que puedan volver a ser procesadas. Los productos ecológicos complementan bastante este tema, porque de alguna manera, los productos que nos colocamos son disruptores endocrinos, afectan también a tu cuerpo. Entonces tratamos de buscar alternativas más saludables. La huella de carbono que dejamos con los productos menstruales es altísima, en tema de costos también sale bastante elevado. Es algo que no se considera y sale de nuestra canasta básica” sentencia Yarley.


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